La inhabilitación perpetua de Guillermo Moreno es un nuevo acto de proscripción política, la segunda pena de muerte civil contra un peronista que decreta este año el triángulo de escribas: una Corte Suprema que baila al ritmo del poder y que protegió a Fred Machado durante tres años. En Argentina no hay estado de derecho, las elecciones se realizan bajo amenaza, el Ministerio de Economía lo maneja un fondo de inversión y la soberanía del pueblo fue entregada a una potencia extranjera por unos meses de pax cambiaria. A los que tenemos Patria, creemos en el imperio de la ley y buscamos la justicia social, nos queda por delante una intensa resistencia.