"Un día espero que mis hijos sepan que no hubo sacrificios
cuando se trató de ellos, solo elecciones.
Por esas elecciones no me deben nada más que su propia felicidad."
No hace falta ningún estudio para saber que si tienes 25 alumnos en 1º de Primaria no puedes, por ejemplo, dedicarles el mismo tiempo a la lectura individual que si tienes 15. Lo importante es lo segundo: el coste. No interesa.
El curso pasado pudimos desdoblar un grupo de cuarto de ESO de matemáticas A con treinta alumnos gracias a qué nos encontramos (¡Sorpresa!) varios profesores de apoyo más. Yo me quedé con el grueso de los alumnos y la compañera de apoyo con los más problemáticos, ya fuese por
Annelik çok zor. Bakın tahmin edemeyeceğiniz kadar zor. Ama biraz önce üstünü örtmek için odasına girdiğim 2.5 yaşında oğlumun gözünü açıp bana tüm içtenliğiyle gülümseyip tekrar uykuya dalması… o saf sevgi var ya… hayatı daha yaşanabilir kılıyo 🥹
La maternidad está tan romantizada que a muchas mujeres les da miedo admitir esto:
Hay mamás frustradas trabajando...y hay mamás frustradas quedándose en casa. Porque mientras unas lloran por perderse la infancia de sus hijos por estar más de 8 horas trabajando, otras lloran en silencio porque dejaron sus sueños, su libertad y hasta su identidad por dedicarse 24/7 a criar. Y no, no eres mala mamá por sentirlo. Lo polémico es que la sociedad quiere mujeres productivas como si no tuvieran hijos...y mamás presentes como si no necesitaran dinero, descanso o estabilidad emocional. Al final, muchas terminan agotadas intentando cumplir expectativas imposibles. Y todavía esperan que sonrías y digas:"La maternidad es la etapa más feliz de la vida.
Pregnancy is HARD. Labor is HARD. Giving birth is HARD. Maintaining a good relationship with your partner during postpartum is HARD. Being a mother is HARD. Trying to love yourself while adjusting to a new body and life while still tending to a newborn is HARD.
Mothers have it HARD and still make it look so EASY. Don't discredit yourself girl it really is HARD. You just hold it all together. I see you.
La gente confunde empleado público con funcionario de ventanilla y es un error que dice mucho de quien lo comete. De los más de 3 millones de empleados públicos en España, la mayoría son sanitarios, docentes, policías, militares, bomberos, personal de emergencias y trabajadores de infraestructuras críticas. El funcionario de administración que se imagina la gente supone alrededor de una cuarta parte del total.
Yo soy responsable de circulación ferroviario en un puesto de mando. Turnos de mañana, de tarde y de noche, seis seguidos, 8 horas reales. No puedo apartar la vista del tráfico salvo pidiendo permiso y con alguien que me sustituya, hasta para ir al baño. No puedo llegar ni un minuto tarde bajo sanción. No hay media horita de móvil, ni café de las 11, ni charla con el compañero. Un error mío puede costar vidas o millones de euros en pérdidas materiales.
Y como yo, personal de enfermeria de urgencias que encadenan noches de doce horas, los bomberos que uermen en el parque, los policías que hacen turnos de madrugada en Nochevieja... Todos empleados públicos. Generalizar con el cliché del funcionario vago es ignorar una realidad totalmente diversa.
Vamos a analizar la jornada de un opositor que intenta conseguir una plaza en la Administración Pública:
- Entras a la biblioteca a las 8 y media pasadas y ya hay gente estudiando que lucha tu misma plaza. Si tienes hijos que llevar al cole, olvídate de estar al mismo nivel de estudio.
- 12:00, sales a que te dé un poco el aire y tomarte el café que te traes de casa para no gastar dinero todos los días, te cagas en todo y vuelves a estudiar hasta la hora de comer.
- A las 14:00 sales pitando a casa o a por los chiquillos, tienes que hacer la comida (si no has sacado el tupper a descongelar que cocinas a granel los findes para poder estudiar/dormir media hora más al día).
- 16:00, vuelves a la biblioteca a estudiar, algunos han comido allí el tupper y te culpas porque igual podrías haberlo hecho, pero la comida es la única oportunidad de disfrutar de tu familia/casa un par de horas.
- 18:00h sales a tomarte otro café, no puedes con tu vida y planeas quedarte hasta las 20:00. Ya es de noche.
- 20:00, sales de la biblioteca reventado y sabiendo que esta será tu rutina hasta que lo consigas, si es que lo consigues, durante los próximos años.
Si encima opositas a Bomberos, Policía, etc… tienes que irte directo a entrenar cuando sales de la biblioteca. Te esperan las pistas de atletismo. Es de noche, hace un frío que pela, ves a la gente yendo a casa pero a ti te tocan 10x400m con un minuto de descanso entre series.
- 21:30, la sesión ha sido tan dura que has potado el café de por la tarde y la manzana. No puedes ni pisar el embrague del coche de la paliza que llevas en las piernas.
- 22:00, llegas a casa. Ducha, cena y cama, que a las 7 de la mañana hay que levantarse para repetirlo todo. Y así durante años.
No oséis cuestionar la buena vida de un funcionario, en todos sitios hay cosas malas, cuestionad si seríais capaces de pasar por esto durante años.
La maternidad es difícil, pero también está llena de esos momentos en los que nuestros bebés nos regalan besos sin razón, solo porque nos aman, y ahí todo vale la pena.
La infancia de tu hijo no vuelve... y tampoco vuelve esa mamá primeriza que estás siendo ahora, con todos sus miedos, tropiezos y descubrimientos. Nadie nos enseña a maternar, y como todo aprendizaje, conlleva logros y caídas. Sé amorosa contigo misma como lo eres con tus hijos. Tú también estás aprendiendo.
Me van a funar. No eres un héroe por quedarte cuidando a tus hijos una tarde para que tu esposa salga a respirar. Se llama ejercer la paternidad, no hacerle un favor a la mamá de los niños.
Mi meta como mamá es:
Enseñarte a ser INDEPENDIENTE, que ESTUDIES que persiga tus SUEÑOS, que VIAJES, que te SUPERES, que sepas ganar tú PROPIO DINERO honradamente y sobre todo que nunca dependas de ALGUIEN económicamente ni emocionalmente y que el día que tengas pareja sea alguien
que te sume y no te reste…
SOLO ME PREGUNTO CÓMO se supone que las MAMÁS deben trabajar de 9 a 5, dejar a los niños en la escuela a las 8 a. m., recogerlos a las 3 p. m., estar al tanto de las actividades escolares, preparar las comidas, cocinar la cena, mantener la casa limpia, lavar la ropa, llevar a los niños a actividades extracurriculares, ascender en la escala corporativa, guardar los días de enfermedad para cuando los niños estén enfermos, ser una buena amiga, hija y compañera, todo mientras intentan cuidar su propio cuerpo y salud mental...
No tengas hijos si no estás dispuesto a sacrificarte de verdad. No hablo de fotos bonitas, hablo de renunciar a tu comodidad y a tu antiguo yo. Un hijo no es un accesorio, es una vida que depende de ti incluso cuando estás cansado o frustrado. Él no pidió padres ausentes ni heridas sin sanar. Tener hijos es dejar de ser el centro. Si no estás dispuesto a ponerte en segundo plano, no los tengas. Traerlos al mundo y no estar a la altura destruye su autoestima y marca su vida para siempre.
Mi madre me tuvo en 1962. Su pediatra le dijo que me alimentara cada cuatro horas, sin excepciones. «Los bebés necesitan aprender disciplina desde el primer día», dijo. «Si los alimentas a demanda, los malcrías».
Era un bebé pequeño, con dificultades para ganar peso. Lloraba constantemente entre tomas.
Mi madre me dijo años después que era una tortura. Se sentaba frente a la puerta de mi cuarto, llorando, escuchándome gritar, mirando el reloj. Quince minutos más. Diez minutos más.
Su propia madre, mi abuela, le rogó que me diera de comer. «El bebé tiene hambre. Haz caso a tu instinto».
Pero mi madre confiaba más en el médico que en sí misma. «Estudió medicina. Seguro que sabe más que yo do. ».
Para mi revisión de los dos meses, apenas había subido de peso. El médico dijo que tenía problemas de desarrollo y me recetó una fórmula con suplementos.
Mi madre dijo: “¿Debería alimentarla más a menudo?”
Él dijo: «Para nada. Sigue el horario. Ya se adaptará».
No fue hasta que mi abuela empezó a alimentarme en secreto cuando mi madre estaba fuera de casa, que comencé a ganar peso adecuadamente.
Mi madre se siente culpable por esto sesenta años después. «Ignoré todos mis instintos porque un hombre con bata blanca me lo dijo».
~Amelia Carter vía FB
La penosa situación en la que estamos los jovenes españoles
Te levantas antes de que salga el sol
Curras o estudias toda la mañana
Y sigues viviendo con tus padres… no por cómodo, sino porque independizarte siendo joven es ciencia ficción
Tu coche tiene el techo lleno de grapas…
y encima es el malo de la película porque ‘no entra en zona de bajas emisiones’
Perfecto. No puedo cambiarlo porque no me da… pero tampoco puedo usarlo. Genial.
Tus ahorros parecen un chiste mal contado
Ahorras… y a la vez sientes que estás perdiendo
Vas con tuppers a todas partes
Como si el tupper fuese parte de la identidad nacional:
‘Hola, soy joven, llevo arroz con pollo y ansiedad.’
Y de repente… un día “bueno” es cuando te llega un paquete de Shein.
Porque Zara ya es como… para celebrarlo.
Por la tarde te toca otro curro, o ponerte a estudiar
Y si te queda una pizca de energía, intentas hacer deporte.
No para ponerte fuerte.
Para llegar con algo de salud física a los 30…
porque mental, mental ya vamos tarde.
Y así se te va el día.
Esperando que el siguiente sea igual.
Porque lo que antes era un país de oportunidades…
hoy es una cárcel lenta:
te deja moverte lo justo, soñar lo mínimo, y cansarte lo máximo.
¿Tú también sientes que no estás construyendo una vida… sino aguantando una rutina?