Como Nicaragua es el país de las maravillas, apuesto doble contra sencillo que nadie de la @Fenifutnica dará la cara y ni asumirán la responsabilidad del mayor desaguisado en la historia del fútbol nacional, como es ser expulsados por la Concacaf de Copa Oro y Liga A, por violación de reglamento al alinear en la “Azul y Blanco” al uruguayo naturalizado nicaragüense, Richard Rodríguez Álvez, jugador no elegible porque aún no cumplía con los requisitos como nacional.
En otro país, con orden y vergüenza, todos los federados tendrían que renunciar por esta torpeza/afrenta/humillación, pero en Nicaragua -aunque me digan que todo lo mezclo con la política- no va ocurrir porque tienen protección de la dictadura y todos son operadores del régimen que controla los cargos dentro del deporte.
Estoy seguro que optarán por capear el vendaval escondiéndose y esperar que la trastada se la lleve el viento.