Tiene razón Oscar López @oscarlopeztwit cuando dice que hay jueces que prevarican.
Por ejemplo:
• Baltasar Garzón: Fue condenado por el Tribunal Supremo en 2012 a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación.
• Elpidio José Silva: Fue condenado en 2014 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a 17 años y medio de inhabilitación.
• Luis Pascual Estevill: Además de ejercer como juez, fue vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). En 1996 fue condenado por el Tribunal Supremo a seis años de inhabilitación por prevaricación y cohecho, tras haber ordenado encarcelamientos irregulares y extorsionar a empresarios.
• Y, por cierto, el ex Fiscal General del Estado, Álvaro Garcia Ortiz también fue condenado por el Tribunal Supremo a dos años de inhabilitación especial para el cargo y al pago de una multa e indemnización por un delito de revelación de secretos, haciéndose público el fallo el 20 de noviembre de 2025.
La hipocresía y el doble rasero de cierto periodismo “progresista” no tiene límites.
Hoy, Àngels Barceló (Cadena SER) aplaude que el Congreso retire la acreditación a Vito Quiles porque, según ella, “no es periodista”.
Pues bien: Àngels Barceló tampoco terminó la carrera de Periodismo.
Empezó en la Universidad Autónoma de Barcelona pero la dejó sin finalizar. Su trayectoria profesional comenzó en 1983 en Catalunya Ràdio sin el título. Lo reconoce su propia Wikipedia y múltiples entrevistas.
¿El problema entonces es no tener el título… o no tener el título y hacer preguntas incómodas al poder?
@vitoquiles es un periodista joven que, como muchos al principio, puede haber cometido excesos de forma. Pero su pecado capital es hacer el periodismo que a otros les da urticaria: preguntar, insistir y no agachar la cabeza ante el Gobierno.
Mientras tanto, se ha demostrado que muchas de las acusaciones contra él fueron mentiras mediáticas:
• La supuesta agresión a Sara Santolalla fue archivada por una jueza. Ni acoso ni lesiones. El forense lo desmontó. Las imágenes no mienten.
• La supuesta agresión a la mujer del presidente: cero imágenes, cero pruebas, a pesar de que “hubiera salido en el minuto uno” si fuera cierta. Pura intoxicación.
Esto no es defensa de un personaje. Es denuncia de una campaña de descrédito coordinada para tapar escándalos reales del Gobierno.
Porque mientras se demonizaba a Quiles, el Caso Koldo y las investigaciones asociadas sacaban a la luz cómo en plena pandemia, altos cargos del Ministerio de Transportes (y quién sabe cuántos más) usaron salvoconductos oficiales para desplazar prostitutas entre provincias para fiestas y orgías con miembros del Gobierno.
Documentos oficiales, conversaciones y audios que han salido a la luz en medios como El Español.
Silencio absoluto o tibieza por parte de los grandes altavoces mediáticos “independientes”.
Esto es la demagogia en estado puro:
• Para la izquierda mediática, ser “periodista” no se mide por rigor, independencia o titulación. Se mide por sumisión al relato oficial.
• Quien incomoda al poder es “ultradera”, “agitador” o “no periodista”.
• Quien tapa, minimiza o ignora los escándalos del Gobierno es “defensor de la democracia”.
El periodismo no necesita carné del Gobierno ni del Congreso. Necesita verdad, coraje y coherencia.
Que una voz consolidada como Barceló celebre la expulsión de quien pregunta mientras ella misma no completó sus estudios es el mejor ejemplo del cinismo que impera en parte del gremio.
España merece un periodismo libre, no un club de acreditados selectos que protegen al poder.
Tela lo de este país.
Nicolás Maduro ha sido «secuestrado» por Trump, pero los españoles sólo han pasado un año «retenidos» en El Helicoide.
Y así es cómo la izquierda construye su relato y vende su mercancía averiada y carente de moral.
Soy la hija de Pedro Blanco García, asesinado por la rata de Iván Apaolaza ( el etarra muerto recientemente). No te diré que me haya alegrado de su muerte..pero entenderás que para mí, hoy, el mundo es un sitio un poquito mejor. Estas ratas brindaron con champán cuando mataron a mi padre. Yo no voy a desperdiciar una sola gota, pero, sinceramente, personas como Apaolaza están mejor en prisión o en el infierno.
Si el Derecho internacional no puede evitar que yo sea torturado en una celda del Helicoide, pero sí protege a Maduro para que pueda seguir torturándome en el Helicoide, el Derecho internacional no sólo no me sirve de nada, sino que me está jodiendo.
Se ha demostrado que el Estado autonómico es fallido e ineficiente, además de salir muy caro, por qué no acabamos con las autonomías y volvemos al Estado nacional unitario???
Nos desplazamos en vacas por carreiros sin iluminación en los que se aparece la santa compaña. Vamos con taparrabos por las leiras, comemos jabalíes con las manos y nos reunimos en hórreos porque no hay bares. Somos gente triste y antipática. No vengáis