Sé la clase de mujer que soy, y me siento tan feliz de eso, me da orgullo acostarme todos los días con la conciencia tranquila que todos los días intento dar lo mejor de mí, y que no necesito que nadie valide eso.
Podría pedirle tantas cosas a Dios, sin embargo hoy solo le pido tres: Que me de sabiduría para tomar buenas decisiones, que me muestre el mejor camino y salud para disfrutarlo.