Love seguía peinando las puntas de su cabello rosáceo con los dedos para cuando Mallory habla tras ella y la saca abruptamente de su ensimismamiento. Al girar la cabeza para observarlo con ojos grandes, la trenza -que lleva un rato hecha- le resbala por el hombro y cae tan +
Love no podía tener quejas respecto al tiempo que le da Mallory, porque es el mismo que necesita él para recomponerse y no es precisamente largo.
Nunca había tardado tanto ni había gastado tanta agua fregando los platos y cubiertos de una cena para dos, pero es que no puede +
Todo eso.
Como si fuese víctima de un embrujo, se deja caer por el borde de la cama, descolocándose ligeramente el camisón en el proceso, hasta que sus rodillas tocan el duro suelo. Después apoya los codos en el colchón y une las manos frente al rostro, enderezando la espalda +
mundo Mallory le ofrecería la mano cortesmente para ayudarla? ¡En ninguno!
—¡Encima que soy una invitada y me quieres hacer trabajar! ¿Es porque soy una chica, verdad? Por eso tengo que recoger yo los platos, será posible...
Gira de tal manera sobre si misma a la hora de +
Más o menos preparada.
Como siempre, escoge el lado de la cama que da al exterior, ese en el que, cuando se sienta, convenientemente da la espalda a la puerta del cuarto. Y así le espera, sentada en el borde del colchón, mordisqueándose el labio inferior mientras se hace una +