Ahora que tengo una hija no puedo creer como le metieron miedo a esta juventud de que tener hijos termina con tu vida, que es lo peor que te puede pasar.
No no. Déjenme decirles que tener un bebé es como tener un rayito de luz en casa. Es un regalo de Dios. Es lo más hermoso.
Yo no pongo a mi hija en la vida de nadie. No obligo a nadie a recordarle que existe. Así que si algún día ella no tiene sentimientos ni cariño, no venga a culparme a mí. Yo no voy a obligar a mi hija a tener amor por alguien que nunca demuestra interés. Ella está demasiado amada como para mendigar amor por ahí.
Al final, muchas veces el mal humor de una mamá no es enojo… es cansancio. Es el peso de las noches sin dormir, de las preocupaciones que nadie ve, de intentar estar pendiente de todo y de todos. Es levantarse cada día con responsabilidades que no se detienen, incluso cuando el cuerpo y la mente piden un descanso. Ser mamá no significa ser de hierro. También hay días difíciles, momentos de agotamiento y silencios llenos de cosas que no siempre se dicen. Muchas mamás siguen dando lo mejor de sí, aun cuando están cansadas, aun cuando sienten que todo depende de ellas. Y aun así, siguen intentando cuidar, apoyar y estar presentes. Por eso, antes de juzgar el mal humor de una mamá, vale la pena mirar con un poco más de empatía. A veces no es enojo… es solo una persona que ha dado mucho de sí misma y que también necesita comprensión, descanso y apoyo. Porque detrás de una mamá cansada, casi siempre hay un corazón que sigue haciendo todo lo posible por su familia.
todo es cuestión de gustos, personalmente amo la pareja que lucho contra la sociedad por estar juntos, donde el hombre esta completamente obsesionado con ella, tanto que se enamoró en 2 ocasiones de ella sin saberlo, que estaba dispuesto a dejar todo sólo por una vida con ella
Oí por ahí, que un hijo te cambia la vida.
Un hijo te cambia el cerebro, los ritmos, el sueño, la alimentación, el desvelo. Un hijo resignifica el amor y también el dolor. Un hijo abre de par en par la puerta de tus miedos. Un hijo desempolva tu vivencia infantil y te muestra todo lo que necesitas revivir.
¿Si un hijo te cambia la vida?
Un hijo es una nueva vida que sacude, transforma y llena de amor la tuya.