Fue construido en 1773.
No tiene electricidad.
No tiene motor.
No tiene baterías.
Y aun así, sigue funcionando.
El Cisne de Plata es una obra maestra de la ingeniería que lleva más de 250 años moviéndose únicamente mediante resortes y engranajes de latón.
A veces, la cúspide de la ingeniería se alcanzó mucho antes de la invención de la electricidad.