Poco se habla de esa gente con la que te ves y una hora se te hace como un mes de desconexión donde to mejora.
A esa gente hay que quererla y cuidarla.
A mí me gustan los que están un domingo por la mañana haciendo deporte o de ruta, no los que están durmiendo la resaca del día anterior, ahora llamadme lo que queráis (pero son mis gustos)
También llega un día en el que entiendes que si superas algo no hace falta olvidarlo. Se trata de convivir con tus recuerdos sin rencores para vivir en paz.