Señor, si aún existe un camino, ábrelo Tú. Y si debo seguir esperando, concédeme la serenidad para hacerlo sin perder la paz que solo Tú puedes sembrar en mi corazón. 🙏🏼🌻❤️
Los vínculos también necesitan cuidado, presencia y reciprocidad. Sentir mucho por alguien no siempre es suficiente; también hay que estar, escuchar, cuidar y demostrarlo con acciones.
Podría pedirte tantas cosas, Dios. Sin embargo, hoy solo te pido que sanes mi corazón, que me des la fortaleza para no rendirme, la sabiduría para sobrellevar los momentos difíciles y la capacidad de disfrutar esta vida que tú escogiste para mí.
Para mí, también es una forma de amor elegir mejorar cuando sabes que tus acciones pueden hacerte perder a alguien. No se trata de cambiar quién eres, sino de reconocer tus errores, crecer y aprender a cuidar mejor a quién quieres.
Madurar es entender que ninguno de nosotros es fácil de amar.
Al final, todo se reduce a encontrar a alguien dispuesto a seguir intentando entenderte, a crecer contigo y a elegir la relación incluso en los días difíciles.
Fui a misa y el padre dijo algo que me encantó: 'Si una persona no te acerca a Dios, es porque no te la mandó Dios'. Y creo que nunca debemos olvidar eso.
Creo firmemente que el amor también es una decisión. Enamorarse puede ser involuntario; permanecer, no. Hay una elección consciente en acompañar a alguien, hacerle lugar en tu vida y seguir construyendo incluso cuando las cosas se complican.
Y recuerden: los vínculos perfectos no existen. Lo que sí existe son personas que quieren quedarse, hablar de lo incómodo, resolver los problemas y buscar soluciones juntos. Porque cuando realmente eliges a alguien para compartir tu vida, también eliges cuidarlo, escucharlo y seguir construyendo a su lado.
Dios nuestro, en esta noche te pedimos que nos regales la fuerza de tu Espíritu para poder sentir en nuestro corazón la paz que necesitamos. Llena nuestra vida de tranquilidad, que no nos dejemos llevar ni vencer por los problemas. Gracias por hacernos felices.
Solo quiero convertirme en la versión más sana, serena, agradecida y humilde de mi misma: vivir en paz, cuidar lo que tengo, valorar lo que la vida me regala y seguir persiguiendo mis sueños sin dejar de ser quién soy.
Tienes un rol en tu equipo de vida y es importante que aprendas a identificarlo para que desde allí puedas dar siempre lo mejor. Busca siempre dar cosas buenas desde el rol en el que estés.