Como buena milennial estudié medicina gracias a Grey’s Anatomy con el sueño de ser cirujana cardiotorácica. Lo que no sabía es que la verdadera felicidad estaba al otro lado de la barrera hemato-encefálica.
Por fin, anestesióloga cardiotorácica
Ver a la única persona logró hacerme llorar en mi residencia, ahora abogar en redes sociales en contra del maltrato en la formación médica. En fin, la hipocresía