Señor, estoy cansado. No lo niego ni lo oculto. He cargado más de lo que podía, he intentado ser fuerte cuando solo debía rendirme a Ti. Hoy dejo caer mis brazos para que seas Tú quien me levante. No quiero sostenerlo todo, quiero que Tú me sostengas. Reposo en Tu abrazo. Apago mis pensamientos para oír el latido de Tu fidelidad. Quita de mí el falso deber de tenerlo todo resuelto. Tú no me llamaste a ser omnipotente, me llamaste a confiar. Recuerda a mi alma que aún cuando duerma, Tú estás obrando. Hazme humilde para descansar, valiente para pausar y sabio para soltar. Tú no desprecias a quien viene quebrado, Tú sanas con ternura. Aquí estoy, rindiéndome otra vez. Amén. Inquebrantable soy en tu nombre
Me pregunto cómo le parecería a la gente de bien colombiana pagarles a sus empleadas del servicio doméstico (siempre mujeres) lo que se ganan aquí en los Estados Unidos POR DÍA. En dos días de trabajo se ganan el salario de un mes (hablo del nuevo valor del salario mínimo que regirá en 2025 en Colombia). Gentes de bien: sus “muchachas” sostienen las economías. Si no fuera por ellas no tendríamos el tiempo para ocuparnos de las cosas tan “importantes” que hacemos. A mí me parece que las personas que limpian nuestras casas deberían ganarse mucho más que el salario mínimo que tanto les duele. Limpiar el mugre ajeno es un trabajo que merece una altísima remuneración. Gracias, presidente, por subir el salario mínimo, aunque esa población de trabajadoras se merezca mucho, pero mucho más.
@Grupo_Coomeva Gracias a @Grupo_Coomeva me ha dado la oportunidad de crecer personal y profesionalmente, de poder viajar a México que fue uno de mis sueños, y ahora poder continuar con mis sueños #coomeva60años
hay días que me duelen hasta las cosas que creía superadas y me hacen darme cuenta que a lo mejor el dolor nunca se va, solamente lo empujas a un rincón de tu mente y tratas de hacer espacio para otras cosas pero si lo buscas, en el fondo, siempre está.