@insolado Colombia está tan polarizada porque la gente tiene un afán de pertenecer a un bando o al otro. Que tremenda estupidez! Ahora hay otro caso, que si no apoyas a Abelardo, como tiene el apoyo de los Char, no puedes ser hincha de Junior. GENTE IMBÉCIL!
Están hablando del mejor visitante del torneo, del equipo que ha ganado más títulos de visitante que de local. Dejen la cagalera también ya se dió el 1er paso y falta dar el otro. Por una vez en la vida crean en estos muchachos @JuniorClubSA
Yo creo que mezclar una linea política con el equipo que une toda una región es un gran error, literalmente la gracia del Junior es que une a todo un pueblo costeño sin importar ideologías políticas y condiciones socioeconómicas de sus hinchas.
Confío en Fabián Ángel.
Porque el fútbol, como la vida, suele poner a prueba a quienes están destinados a levantarse.
Fabián fue, durante muchos meses, uno de los jugadores más cuestionados de Junior. Mientras algunos pedían más oportunidades y otros dudaban de sus condiciones, él tuvo que convivir con algo aún más difícil, la falta de minutos.
En febrero apenas disputó 45 minutos. En marzo, solo 27. Abril trajo algo más de participación, pero todavía lejos del protagonismo que muchos esperaban.
Sin embargo, nunca dejó de trabajar, de prepararse, de creer.
Y el fútbol, que suele ser injusto por momentos, también sabe recompensar a quienes perseveran.
Mayo marcó un punto de inflexión. Empezaron a aparecer las actuaciones que muchos esperaban. Su presencia fue importante en partidos determinantes frente a Once Caldas, Santa Fe y Nacional. Ya no era solo un jugador cumpliendo una función. Era un futbolista influyendo en el rendimiento del equipo.
Pero quizá lo más significativo no fue su nivel futbolístico. Fue la confianza que encontró.
La confianza que le dio el entrenador cuando muchos veían dudas. La confianza que terminó convirtiéndolo en capitán de Junior, una responsabilidad que no se entrega por casualidad.
Porque la capitanía no siempre la recibe quien más habla. Muchas veces la recibe quien más resiste.
Hoy Fabián Ángel llega a la final convertido en el símbolo de una redención construida con paciencia, trabajo y carácter.
Por eso tengo la ilusión que el lunes juegue como lo ha hecho en las últimas semanas; con personalidad, con liderazgo y con la tranquilidad de quien sabe todo lo que tuvo que recorrer para llegar hasta aquí.
Hay futbolistas que nacen para ser ídolos. Y hay otros que se ganan el respeto cuando nadie deja de verlos luchar.
Espero el lunes sea una de esas noches en las que el esfuerzo encuentre su recompensa.
Vamos Fabián. Vamos Junior.