Cuando los humanos se exponen tan estúpidamente a la fuerza de la naturaleza confiando en construcciones hechas por los humanos, se explica un poco el mundo que tenemos
No sé como explicarlo pero la persiana a medio bajar con la entrada de sol en las hendijas me llevan a un lugar de máximo confort durmiendo la siesta en la casa de mi abuela a pleno verano de 40 grados pero estando completamente fresquita sin necesidad de aire acondicionado.