Si usted no es venezolano y no sabe lo que es vivir 27 años bajo una tiranía, no ha perdido 22lbs de peso por las políticas económicas socialistas del régimen, no sabe qué es emigrar y tener años sin ver a su familia, no sabe qué es andar como un paria sin documentos, no ha vivido represión y tortura de sus seres queridos; sepa entonces que la superioridad moral es de muy mal gusto. De pésimo gusto, de hecho.
Coherencia ayer, hoy y mañana.
Maduro es un dictador. Lo dije en todos lados. No dudé en hablar frente a él y sus “aliados”. Incluso fui criticado por no invitar dictadores a nuestra asunción
Falla la comunidad internacional. Fallan los resortes para proteger los derechos humanos.
Hoy puede amanecer la libertad en Venezuela. Puede.
No justifico la intervención armada. La pregunta es: hasta cuándo iba a seguir esta dictadura? Hasta cuándo un pueblo oprimido, perseguido, encarcelado?
Hasta cuando tantos iban a callar o mirar para el costado?
Entre Venezuela libre y democrática y la dictadura criminal y corrupta de Maduro, no hay punto medio. El silencio y mirar para el costado es la complicidad con el régimen que asesinó, torturó y desapareció a miles de venezolanos. Bienvenida Venezuela libre, democrática y en paz.
POR QUÉ LA COALICIÓN MERECE GANAR
A los trece días de asumir la Presidencia, Lacalle Pou informó la llegada de la peor pandemia que se recuerde. Las calles desiertas, los shoppings cerrados, sin cines ni restaurantes, con clases por zoom y la muerte prematura de tantos, con un terror tan real como aquel invisible virus que detuvo al mundo entero.
Aún así, contra la opinión del Dr. Tabaré Vázquez, de los doctores del Sindicato Médico, y de los dirigentes sindicales y frenteamplistas, Lacalle se recibió de Presidente prematuramente, haciéndose cargo del drama y tomando la decisión contra corriente de que los motores de la economía siguieran funcionando.
En aquel tiempo Álvaro Delgado era el "Jefe de Gabinete" que día a día nos informaba del incierto devenir, mientras no paraba de trabajar buscando concretar la loca misión de articular la "libertad responsable" con una pandemia que hacía estragos.
Pero había que salir a dar la pelea. Una pelea que finalmente Uruguay ganó, conducida por un capitán que tuvo la valentía y la sensatez de no abandonar la lucha y evitando decretar la cuarentena, gracias a lo cual fuimos ejemplo para el mundo.
Y dentro de cuatro meses, terminado este período, habrá dejado un país con una economía que creció más que la del gobierno pasado, con casi 100 mil puestos de trabajo adicionales, y un salario real superior al de antes del covid; para no hablar de una reducción de delitos como nunca ocurrió.
Por eso la coalición se merece otro voto de confianza. Porque sin viento de cola, o más bien enfrentando un huracán de frente, el país está bastante mejor que antes. Que antes cuando a pesar de contar con el auge de los precios internacionales a su favor como la memoria no recuerda antecedentes, los gobiernos del FA fundieron Ancap, dilapidaron millones en obras insensatas, se cebaron durante 15 años acomodando a un pueblo, y fueron echados por una mayoría que sabiamente les dijo "no va más".
Para peor el Frente de hoy es mucho más peligroso, más radical, más tupamaro, y con un líder que al estar despidiéndose aumenta la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir con una fuerza política que ni siquiera pudo oponerse a eliminar las Afaps, porque comunistas y socialistas tienen demasiado poder en esa otra coalición.
Por eso, a la hora de elegir entre la estabilidad de lo avanzado, y la incertidumbre de la alternativa, entre un candidato que sabe adónde va porque ya gobernó, y otro que apenas fue Intendente y tiene que leer lo que le escriben, la opción es clara. Hagámonos cargo nosotros también.
Me alegro de que el Frente Amplio reconozca ahora el valor del arroz.
Recuerdo a Tabaré Vázquez cuando los rezongo por su falta de productividad, cuando los arroceros uruguayos son líderes en rendimiento a nivel mundial .
Igual, los que definen el área arrocera son los productores no los políticos