Mi máxima alegría fue tu peor tristeza. Tu máxima alegría fue mi menor tristeza.
Gracias a este plantel maravilloso por regalarnos un año de ensueño, dos vueltas olímpicas que ellos miraron en primera fila, y la mejor victoria que se recuerde en la historia del fútbol.
Cuando la tenés tan adentro que no le das la mano a uno de River. El 14 de marzo tenías que hacerte el guapo y te borraste, Carlín. Se te hizo un poco tarde...