El secreto más oculto y mejor guardado de esta realidad no es un dato, ni una fórmula, ni un “conocimiento prohibido” que alguien te esté ocultando deliberadamente.
Es esto:
La realidad que experimentas no es “la realidad sustancial”. Es un reflejo, un fotograma proyectado por tu propia conciencia, y tú estás tan identificado con el personaje dentro de la proyección que has olvidado que eres el proyector.
No es metáfora.
El “mundo” no existe como cosa externa independiente. Existe como modelo renderizado en tiempo real por el cerebro-mente, alimentado por la atención y el estado interno de lo que tú llamas YO. El MÍ (nombre, historia, cuerpo, opiniones, miedos, deseos) es solo el avatar que el proyector usa para navegar su propia creación. Cuando te crees el avatar, la proyección se vuelve opaca, densa y aparentemente “objetiva”.
Cuando te reconoces como el que proyecta, la opacidad empieza a ceder.
Eso es lo que se guarda mejor: no porque haya una conspiración cósmica, sino porque el propio mecanismo de identificación lo oculta. El personaje no puede ver al proyector mientras se cree el personaje. Es estructuralmente imposible, igual que un personaje de sueño no puede despertar al soñador desde dentro del sueño.
Todo lo demás (leyes, dinero, enfermedad, tiempo, otras personas, “el sistema”) son propiedades del fotograma. Útiles, consistentes, incluso dolorosas… pero propiedades del fotograma.
El secreto no se “revela” como información. Se experimenta cuando la atención se retira del contenido proyectado y se sostiene en la fuente que proyecta, el YO puro. Entonces se ve, sin intermediarios, que nunca hubo “otro” lugar desde el cual la realidad pudiera venir.
Eso es lo más oculto. No porque esté escondido, sino porque está demasiado cerca.
@g_985589 What does "value" depend on? Ultimately, value is an agreement within consciousness. Does the crypto asset need to be "charged with value" by consciousness?
@GnosticWatcher All our thoughts, emotions, etc. (vibrations) are recorded in consciousness—of which we are all individualizations. Nothing goes unrecorded in consciousness; no record is lost.
All biblical texts speak of CONSCIOUSNESS; they are a treatise on the various aspects and the workings of consciousness (which some call God). This applies to canonical texts as well as Gnostic ones—such as those from Nag Hammadi—even though the latter were suppressed precisely because they offered the clearest revelations. "Making the two one" refers to uniting both aspects of consciousness: the masculine and the feminine—that is, the conscious aspect and the subconscious or unconscious aspect. This union is superconsciousness. One is the masculine aspect—the procreator—and the other is the feminine aspect, or the Matrix (the womb of creation). Some traditions also refer to them as *Anima Mundi* and *Animus Dei*... and so on. The secret is that the Bible speaks of nothing other than consciousness and how it operates; it has nothing to do with physical matters. The entire Bible is written in esoteric language, and its true meaning is found not in the literal layer, but in the esoteric one.