Volviendo de Las Leñas me crucé con este caballero. El tipo estaba moviendo literalmente óxido en estado puro, pero la cara de felicidad del que manejaba la Toyota no tenía desperdicio. Solo un adicto al óxido puede entenderlo. Por eso pasé tocando bocinazos alegres.
La gente no roba por necesidad, la necesidad lleva a la gente a levantarse temprano y trabajar; no debemos romantizar la delincuencia, las personas con valores venden comida, dulces, artículos, pero jamás roban.
Cuánta manteca podes comer en el desayuno o usar para cocinar. La podes freezar ok, pero tampoco es de consumo alevoso. Cuando el marrón ve la oportunidad de saquear, no importa si son mantecas, una res para el asadito o un pene de madera. Va y saquea. Lo lleva en su ADN.
pero QUÉ CARAJO me importa que ahora se coman 8, subídisimo al barco de este tipo, en tiempos donde todo lo forzado es un asco, el llanto genuino de este tipo me compró totalmente