Me parece admirable la fuerza de voluntad que le ponemos a la vida los días que no damos más de tristeza, al nivel de no poder salir de la cama y levantarnos igual a seguir cumpliendo responsabilidades con la mejor cara
siempre
Le dije a mi psicóloga que sentía que habían personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó: "a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos" Y la verdad que me pego una patada en el corazón y otra en la cabeza.
Tengo un gran problema y es que todo se me nota en la cara: si estoy feliz, se me nota en la cara; si estoy triste o enfadada, se me nota en la cara; si alguien me cae mal, se me nota en la cara. Y esto, señores, es un problema.