No te guardes nada, soltalo, porque adentro se pudre, te pudre. Sea en una charla con tu gente, haciendo actividad física, haciendo arte, o algún hobby. Vos soltalo, así el estrés y los mambitos no pesan tanto en la mochila.
Cuando empecé realmente a quererme me liberé de todo lo que no era sano para mi. Alejé de mi personas, objetos, situaciones, y sobre todo aquello que siempre me hundía. Al principio lo llamé egoísmo, hoy se que es amor propio.