Hacías que cualquier juego fuera divertido simplemente porque lo jugábamos juntos. Fueron incontables las charlas, las risas, las anécdotas y las noches en las que jugabamos sin mirar la hora. Te amo bro.
Después de casi 7 años, por fin pude conocerte en persona. Quién diría que alguien a quien conocí en un lobby random de fortnite iba a regalarme algunos de los momentos más felices e inolvidables de mi vida.