Ya estoy harto de tener que pagar para comer, pagar para ir a trabajar, pagar para escuchar música, pagar para ver una serie, pagarle al Estado porque me pagaron, pagar por un lugar para poder dormir 5 horas, pagar porque me enfermé, pagar porque sí y porque no, pagar por morir.
La realidad en la que vivimos provoca tantos miedos y pesadillas que si intentas hablar de los acontecimientos actuales con alguien que está felizmente desinformado, es literalmente imposible no sonar delirante, conspirador y salvajemente esquizofrénico.
No vas a evitar la infidelidad, por más que revises el celular, pidas ubicación, pidas que elimine a tal persona, hagas
videollamada para ver con quién está, etc.
Quien quiere ser fiel, lo será por la persona que de verdad quiere y sin excusa alguna.
Si te elimino en las redes sociales no significa que soy infantil, ni que estoy ardido o que hayas ganado, en realidad significa que eres una persona negativa, tóxica e irrelevante para mi vida, que ya no me importa saber lo que haces ni necesitas saber lo que yo estoy haciendo.
Veo con mucha frecuencia a hombres y mujeres que pierden a una buena pareja sentimental por escuchar consejos de amigos fracasados, solteros y que no han podido llevar nunca una buena relación amorosa.