La sentencia de la violación de Alves es brutal. Al margen del fallo, que podría haber sido mucha más pena, este párrafo de la sentencia es para que muchos se lo tatúen bien clarito:
Los que hemos nacido entre 1995 y los 2000 aprox somos la generación olvidada.
Nunca llegamos a nada. Las ayudas van para las nuevas generaciones, somos los grandes olvidados. Los que no tenemos para un piso, un alquiler, un trabajo, las prácticas sin pagar...