Qué año tan cruel. Lloré más de lo que conté, le pedí a Dios respuestas que nunca llegaron y cargué dolores que nadie supo reconocer. Me rompieron el corazón, me hicieron dudar de mí misma y me sentí insuficiente incluso en los días en los que estaba dando todo lo que me quedaba.
Como me gusta el hincha de Boca, no lo puedo evitar eh. Pero para mi hay un encanto que encierra un fanático de Boca que no lo tiene otro hincha de otro club. Ah, y me pasa con las pibas también. Qsy
Quien sabe amar de verdad no huye de lo incómodo. Nombra lo que siente, aunque no sea perfecto. No usa el silencio como castigo ni la distancia como poder. Su interés no es intermitente, al contrario, es constante.