Toy story 5 le habla a una infancia que logró crecer sin depender de la tecnología, donde las amistades se hacían cara a cara y NO detrás de una pantalla.
Una generación que desarrolló su imaginación sin la ayuda del internet, que aprendió a desarrollar aventuras en su cabeza y que no buscaba la satisfacción rápida.
Fuimos afortunados de vivir una infancia que no necesitaba un celular para ser inolvidable. Y quizá lo más nostálgico de Toy Story es recordarnos que jamás volverá a existir algo exactamente igual
Fui.
Y lo que encontré no fue lo que esperaba ni en la dirección buena ni en la mala.
Fue algo más extraño.
Estuve tres horas con personas que compartí cinco años de mi vida y que ahora eran básicamente extraños con anécdotas comunes.
La conversación era fácil pero superficial. Los abrazos eran reales pero rápidos. Todo tenía una capa de afecto genuino sobre un fondo de distancia que nadie nombraba.
Manejé a casa pensando en que a veces uno idealiza los reencuentros porque idealiza quién era en ese tiempo.
Y que volver a ese lugar no trae de vuelta a esa persona. Solo confirma cuánto ha cambiado.
Anónimo
Llevando el niño a la guarde me cruzo con un sevillista hablando por teléfono y el trozo de conversación que he podido escuchar es cine: “Verás tú que al final bajamos, me cago en los muertos y en su puta madre, me tienen amargao estos cabrones”
Ayer me acosté cabreado
Hace diez minutos, Irene ha señalado el escudo de su pelotita y ha dicho “Betis”. Ha tardado 21 meses en unir ese símbolo con su nombre… y ha sido justo hoy, quizá cuando más lo necesitaba
No sé cómo explicarlo,pero me ha cambiado el día por completo 💚