Proverbios 16:3 es un versículo bíblico que anima a entregar a Dios todos los planes y obras para que, al confiar en Él, los proyectos y pensamientos se afiancen y tengan éxito.
“Todo se siente podrido, como la fruta de mi heladera
Y todo lo que es gracioso, quisiera poder contárselo a él
Y a veces, cuando estoy mal, hasta deseo que pase una tragedia
Porque sé que él vendría y me cuidaría muy bien.”
—Olivia Rodrigo en “maggots for brains”.