Esa sensación de cerrar la puerta de casa, tirar las llaves y sentir que el mundo se queda afuera, es ese abrazo silencioso que todos necesitamos. No se negocia.
Si me ven con mi hombre todo obsesionado conmigo, celoso, que me lleva a todos lados con él y me trata como reina, déjenme que es justo donde quiero estar.
Y de repente llegué a esa edad en la que mis mejores dates son con mis papás, reímos mucho y comemos juntos cosas deliciosas. Ahora entiendo que las personas que siempre van a estar para mí, sin importar nada, son ellos
Jamás había valorado tanto la vida hasta que empecé a ver a mi alrededor, y me di cuenta de que hay gente que me quiere, hay gente que se alegra de verme y hay gente que me incluye en sus planes aunque yo no sea tan presente.