Pasaste horas sin enviarme mensajes, mientras yo pasaba esas mismas horas revisando si alguna notificación era tuya. Tú estabas bien sin escribirme; yo, en cambio, me sentía pequeña al esperarte. Así que no, no somos lo mismo.
Mi abuela me dijo una vez: "Ojalá encuentres a alguien que hable tu idioma para que no tengas que pasar toda tu vida traduciendo tu alma." Y qué razón tenía. 🫶🏻✨
La de los azulejos, la del Arco de su Barrio, la de las estampas, la de Muñoz y Pabón, Ojeda y Joselito.
La de las huertas y la de la entrada de casa de mis abuelas, La de Elisa y la de Victoria, ¡la de la Sevilla más Sevilla que nunca!
¡LA PERLA DE SAN GIL!