Os digo una cosa: me duele especialmente que se anime a los jóvenes a formar familias cuando ni siquiera tenemos algo tan básico como un techo bajo el que poder hacerlo.
Hay gente que compra un libro, lee ese libro y rápidamente después lo vende. Admiración absoluta, yo no sé desprenderme de la entrada de cine arrugada y descolorida que lleva 17 años guardada en un cajón.