Siempre al final del día mi hermano me cuenta todo lo que le pasó y hay veces que habla sin parar con mucha euforia, casi llega aturdirme pero no puedo decirle nada ni quejarme pq me hubiera gustado tener alguien que me escuche así a su edad
Madurar es entender que ninguno de nosotros es fácil de amar.
Al final, todo se reduce a encontrar a alguien dispuesto a seguir intentando entenderte, a crecer contigo y a elegir la relación incluso en los días difíciles.
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.