terminó el partido, me fui al festejar, volví y me cagué de risas viendo las cargadas a los ingleses y ahora estoy así llorando porque me di cuenta que realmente amo a argentina y siempre elegiría nacer en este país a pesar de todo
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Detesto decirlo, pero una mujer que trabaja más de 40 horas a la semana y se encarga de todo sola, no va ser la mujer suave y femenina que quieres que sea, porque está en modo supervivencia. Así que, si no puedes aligerar la carga, al menos no se la hagas más pesada.
La romantización de la "salud mental" en redes nos está vendiendo la idea de que sanar es tomar café en tazas lindas y escribir en un diario, cuando en realidad "sanar" es un proceso asqueroso, violento, solitario dónde eres tú peleando con tu mente