🚨 ARGENTINIDAD AL PALO: FUE A VER ARGENTINA-SUIZA A UNA PIZZERIA A GRABAR LAS REACCIONES Y LOGRÓ UNO DE LOS VÍDEOS MAS VIRALES DEL MUNDO
Los mozos, cocineros y clientes SUFRIENDO, FESTEJANDO, CANTANDO Y SALTANDO por la victoria de la Scaloneta
Todavía no se si me emocionó más el gol de Messi a Egipto en este 2026, el de Di María a Francia en Qatar 2022, el de Caniggia a Brasil en Italia 1990, el segundo de Maradona a Inglaterra en México 1986, el segundo de Kempes a Holanda en Argentina 1978, o el de Houseman a Italia en Alemania 1974. No puedo dormir, los goles argentinos me estallan el cerebro. El Mundial me destruye, desde 1966.
Messi: El último genio de un fútbol que ya no existe
Por Dani Lerer
Durante años, Argentina se dedicó a juzgar a Lionel Messi. Le pedimos que fuera Maradona, que gritara más, que mostrara otra personalidad y que cargara sobre sus hombros las frustraciones de un país entero. Nunca entendimos que estábamos viendo algo mucho más excepcional: el final de una era.
Messi es el último gran genio nacido en un fútbol que todavía pertenecía a la cancha y no a los algoritmos. El último ídolo que se construyó a través del talento y la constancia, antes de que las redes sociales convirtieran cada partido en un juicio permanente y cada gesto en una batalla cultural.
Debutó cuando Twitter todavía no dominaba nuestras vidas, cuando Instagram ni siquiera existía y cuando un mal partido no se transformaba instantáneamente en millones de memes. Creció en una época en la que las leyendas todavía tenían tiempo para equivocarse.
Hoy, las nuevas estrellas viven bajo una presión distinta. Son futbolistas, pero también marcas, influencers y productores de contenido. Cada palabra es analizada, cada reacción se convierte en tendencia y cada derrota es amplificada por una maquinaria digital que no conoce la paciencia.
Messi atravesó esa transformación sin cambiar su esencia. Mientras el fútbol se volvía cada vez más ruidoso, él siguió siendo el mismo. Nunca necesitó escándalos, frases grandilocuentes ni personajes construidos. Se limitó a hacer algo que parece simple, pero que se volvió extraordinario: jugar al fútbol.
Y quizás por eso muchos tardaron tanto en comprenderlo.
Porque Argentina siempre tuvo una fascinación por los héroes imperfectos, por las personalidades explosivas, por las historias épicas llenas de excesos. Messi era otra cosa. Su liderazgo era silencioso. Su respuesta a las críticas nunca fue una conferencia de prensa. Siempre fue una asistencia, un gol o una nueva copa.
Durante años le exigimos que fuera alguien distinto. El tiempo terminó haciendo lo suyo. No fue Messi quien cambió para satisfacer a los argentinos. Fuimos los argentinos quienes, finalmente, aprendimos a entender a Messi.
Y quizás ahí resida su grandeza más profunda.
Porque cuando se retire no solamente se irá el mejor futbolista de todos los tiempos. También se retirará el último gran ídolo de una época en la que las leyendas todavía se construían con paciencia, lejos del vértigo permanente y de la dictadura del instante.
Después de Messi vendrán otros cracks. Habrá jugadores más virales, más mediáticos y más comerciales.
Pero tal vez nunca volvamos a ver a alguien que, durante más de veinte años, haya dejado que hablara únicamente la pelota.
Porque Lionel Messi no es solamente un fenómeno irrepetible.
Es el último genio de un fútbol que ya no existe.
Sé honesto contigo mismo acerca de lo que quieres. No te niegues la oportunidad de alcanzar tus sueños. Todos estamos destinados a grandes cosas. Haz que tu fe sea más grande que tus miedos y observa cómo tus sueños se manifiestan ante tus ojos.
Madurar también es elegir una vida tranquila: dejar de correr detrás de amistades o relaciones y sentirte feliz con las personas que sí están. Es elegir tu crecimiento por encima del drama, dejar de compararte con los demás y aprender a disfrutar de tu propia compañía.
Madurar es elegir una mente en paz y entender que no necesitas a nadie más para ser feliz.
Ya no dejas entrar a cualquiera. Porque ahora sabes que no todo lo que llega, suma. Que tu energía es valiosa y tu paz no tiene precio. Aprendiste a cerrar puertas sin culpa, a decir que no sin miedo, y a quedarte solo si eso significa estar en paz. Eso también es amor propio.
Excelente! 👏🏻👏🏻
Celebro que nuestro país avance en herramientas modernas para proteger a la población ante emergencias.
En Mendoza, este debate no me es ajeno:
en 2022 presenté el proyecto de Ley “Alerta Mendoza”, un sistema provincial similar a AlertAr, de alertas tempranas para prevenir y responder a situaciones de riesgo, basado en estándares internacionales como el Marco de Sendai. Lamentablemente, el proyecto no fue acompañado en la Comisión, pero hoy su espíritu cobra más fuerza que nunca.