VAMOS ARGENTINA 🇦🇷🇦🇷🇦🇷🥲🥲🥲🥲Holaaaa NO SE OLVIDEN CON SOLO LEERLO BASTA 🧚❤️💫!!! 3💫
Como hace 4 años atrás, volvemos a activar la cábala energética que nos llevó a ser campeones del mundo 🇦🇷🪬
Hoy la Selección juega con toda la protección y fuerza del Universo.
Yo elimino cualquier daño, brujería, envidia o energía negativa contra el equipo, con todo su efecto acumulado, a 0 menos infinito. Todo se devuelve al origen multiplicado y se transmuta lejos, al 100% infinito potencial, 100% del tiempo por tiempo infinito.
Activo blindaje cuántico total alrededor de cada jugador. Cualquier interferencia se disuelve. Solo fluye victoria, fuerza y buena energía. Reseteo la vibración del partido a su estado óptimo.
Si sentís esta energía, compartí este post y leelo con intención antes del partido. Entre todos estamos potenciando a Argentina.
#Argentina #Mundial2026 #EnergíaCampeones
there is simply no one alive who did what justin did while being just a kid. he's a legend and can't be compared to just anyone with 2 hits. he could stand still on stage for 2 hours and ppl would still go crazy for him because well he's justin bieber
Lali saco un tema nuevo EL MISMO DIA DE LAS ELECCIONES
"Cuando ya saliste campeón NO IMPORTAN LAS MEDALLAS, cuando ya CAZASTE al LEON no te DISTRAEN LAS RATAS, vas a tener que bailar y aunque tu SUEÑO ES ACTUAR, te QUEDA GRANDE el DISFRAZ, PAYASO"
CON BLISTERS DE PASTILLAS🚬🚬
“Adolescencia”, disponible en Netflix, no se ve con comodidad. Duele. Porque no cuenta una historia, te saca del sillón y te pone frente al espejo.
Es incómoda, porque golpea donde más duele: en la vulnerabilidad de la crianza, en la soledad del adolescente, en la desconexión entre generaciones que no hablan el mismo idioma.
Desde el primer episodio, desmonta la idea de que la adolescencia es solo rebeldía, la muestra como lo que es: un territorio hostil, donde la necesidad de pertenecer puede convertirse en una trampa emocional que arrasa con todo.
Nos recuerda algo que muchos adultos aún no entienden y es que el mundo de los hijos no gira solo en torno a sus padres. La familia importa, pero no es el único agente que forma, porque también educan las redes, los amigos, la cultura, el algoritmo, la música, los silencios… todo.
Y mientras criamos como podemos, desde nuestras heridas y nuestras propias historias, ellos están intentando encontrar su lugar en un mundo que los bombardea con mensajes contradictorios y expectativas imposibles.
“Adolescencia” expone con crudeza la machósfera y la ideología Incel, subculturas digitales donde adolescentes varones, buscando consuelo a su frustración, son adoctrinados en discursos de odio disfrazados de hermandad. Ahí, el rechazo se convierte en rabia, y la rabia en identidad.
La serie también aborda una de las realidades más desgarradoras: cómo las adolescentes aprenden a cosificarse para ser vistas. Cómo el sexting, en lugar de una exploración sexual, se convierte en una forma de autoaniquilación emocional. Si lo hacen, son juzgadas; si no lo hacen, son descartadas.
“Adolescencia” NO es solo sobre adolescentes, también es sobre los padres agotados, los terapeutas que no sostienen, los docentes que cargan con más de lo que deberían; es sobre una sociedad que insiste en ignorar las señales hasta que es tarde.
Duele verla porque NO es ficción, es un grito de realidad.
Y si después de verla seguimos pensando que esto no nos toca, entonces no hemos entendido nada.