El amor me animaliza,
me da colmillos y garras,
después me coloca amarras,
me engatuza y me esclaviza.
El amor me bestializa
y al estar transfigurado,
miro que en mi nuevo estado
las neuronas se me averian
hasta convertirme en therian
y en lobo domesticado.
Amigos, nunca hagan enojar a un mesero. Sospecho que algún mesero me echó la maldición de que siempre que pido algo me den otra cosa:
1 Hace una semana pedí un baguel de jamón y me dieron uno de pollo.
2Antier pedí una cerveza cubana y me la dieron sólo con limón.