¿Qué le está pasando al mundo? ¿En qué momento se volvió normal atacar a la Argentina desde el prejuicio y la ignorancia?
Nuestro país no será perfecto, pero ha abierto sus puertas durante generaciones a millones de personas de todas las razas, religiones y nacionalidades. Aquí vinieron inmigrantes a escapar de guerras, del hambre, de dictaduras y de la pobreza. Aquí estudiaron, trabajaron, formaron familias y construyeron un futuro.
Argentina sigue siendo uno de los pocos lugares donde cualquiera puede llegar con una valija llena de sueños e intentar empezar de nuevo. Eso lo saben los artistas que vienen a hacer giras, los deportistas que eligen vivir aquí y los miles de extranjeros que todos los años deciden hacer de este país su hogar.
Por eso sorprende que celebridades con millones de seguidores elijan repetir estereotipos y alimentar el odio en lugar de conocer la realidad.
Se puede criticar a un país. Lo que no se puede hacer es reducir a 47 millones de personas a un prejuicio.
Argentina merece ser juzgada por los hechos, no por los prejuicios.
Querido Samuel Jackson nuestro país jamás avaló ni permitió la
Esclavitud en ninguna de sus formas. Un país formado sobre las libertades individuales de todas las razas y credos.
Argentina no es perfecta. Pero tampoco merece ser convertida en el blanco de prejuicios para ganar titulares o aplausos fáciles. 🇦🇷
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.