+ segunda vez.
Intenta ser amable, limpiarse el karma. No es una persona especialmente altruista, pero el chucho le ha dado una pena sobrecogedora.
Es que tiene cara de no haber hecho nada malo en su vida.
—— ¿Te han dejado solo por aquí?
Noa pega tal brinco que poco le ha quedado a su cena para salir volando por todos lados. Se reajusta las gafas antes de volver a abrir la boca.
—— No hagas mucho ruido... Me asusta un poco.
Confiesa, visto que el can antes pareció entenderle y, con suerte, podría ocurrir una +
Después de que Noa le abandone, el pobre perro busca un lado de la acera en el que poder dejarse caer, triste y gimoteando como si le hubiera abandonado una nación entera.
Permanece así, con el hocico bajo los brazos, hasta que le llega el olor a comida. Sus orejas y su cola
+ criatura alrededor del banco y, al no encontrarla, menea el palo en el aire y espera a que la magia ocurra.
O no, a lo mejor se queda ahí como un gilipollas hasta que algún transeúnte le pregunte si se ha metido algo.
Dios mío, le está dando hasta pena...
Pero tiene prioridades. Noa no es una buena persona, es un chaval malísimo que vive de vulnerar secretos ajenos y...
Dios mío, parte dos.
Ha vuelto minutos después, con su cena bajo el brazo y un dog treat en la mano libre. Busca a la +
El husky ladea la cabeza a un lado, luego a otro. Finalmente, parece entender y se aleja con mucha pena, lloriqueando incluso cuando se ha alejado lo suficiente para que el contrario se vaya.
—— Me puedes dejar bajar, por favor . . .
Es una súplica, un lloriqueo patético frente al can indispuesto a abandonarle. Qué mal lo está pasando.
—— Tengo que ir a comprar algo de cenar . . .
Él también lloriquea ahora, pero por la poca atención que está recibiendo. Apoya la cara en el banco y le mira con cara de pena, la pata aún dando contra su pierna.
Un husky solitario pasea por las calles de Seúl. No parece que le moleste mucho la ausencia de compañía, pues se dedica a bostezar y estirarse en mitad de la calle, la lengua fuera para terminar de desperezarse antes de retomar el rumbo. ¿Dónde dormirá hoy?