No hay sentencia que pueda reparar el daño que hacen estos energúmenos. No pueden tener una segunda oportunidad. Hay que limpiarlos de una para que no ocupen lugar en este mundo
el miedo de los que no tenemos hijos, no es que el resto tenga hijos y ya, que me importa, si yo no lo voy a mantener. nuestro miedo/odio es que sigan teniendo hijos malcriados e irrespetuosos y eso es lo que nos saca. y viendo como viene la mano...y el padre que diga que no SI