Me fallo gente que me vió llorar, que se quedó en mi casa a dormir, se quedó a comer, que conoció a mi familia, mira si me va a sorprender algo a estas alturas.
Siempre me acuerdo de vos, en cualquier lado, momento, día, noche, siempre miro al cielo las estrellas y me pregunto si me verás, y si me extrañarás tanto como lo hago yo.
Créanme yo siempre perdono todas las cosas que me hacen, pero jamás, jamás, olvido como me afectó, y por eso mismo, ya nada vuelve a ser igual con esa persona.
Responsabilidad afectiva también es avisar cuando no podrás responder porque saldrás, estarás ocupado o no te sientes bien para hablar. A veces dejamos a las personas preocupadas y pensando que tal vez hicieron algo malo. Avisar no es una obligación, sino un acto de cariño.