El Hospital Garrahan presentó una denuncia ante la Justicia por la instalación no autorizada de la emisora Futurock en el ingreso al establecimiento.
La transmisión fue realizada sin ningún tipo de autorización, a pesar de que el hospital ya había solicitado a las autoridades de la radio que se abstuvieran de hacerlo.
Con este accionar se vulneró, directa o indirectamente, la privacidad de niños, familias y personal de salud, se generaron ruidos molestos, se entorpeció la dinámica habitual del hospital y se pusieron en riesgo las instalaciones, ya que montaron una radio a la red eléctrica del hospital.
Pedimos a toda la comunidad, y especialmente a los medios de comunicación, que tomen conciencia del valor y la seriedad que requiere el Garrahan. No podemos permitir que se utilice al hospital pediátrico más importante del país para llevar adelante acciones que vayan en contra del bienestar de los niños, ni que entorpezcan el trabajo del personal de salud, que no responde a intereses políticos.