Lo de Argentina con la FIFA ya es inadmisible.
Fue una auténtica hazaña que Francia les arrebatara el Mundial de 2018 y que en 2022 estuviera a minutos de volver a hacerlo.
Lo de hoy contra Egipto es indignante. En el tercer gol de Argentina ni siquiera tuvieron la decencia de mostrar la repetición de la jugada completa, cuando todo apunta a que pudo existir una falta previa sobre Egipto.
En cambio, cuando Egipto anotó, revisaron la acción desde el origen de la jugada hasta encontrar cualquier detalle para invalidarla.
Así es imposible competir. Si el criterio cambia según quién ataque, ¿para qué lo intentan las demás selecciones?
12. El cristoneofascismo y los discursos de odio de la extrema derecha política y cultural y de los movimientos religiosos integristas.
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Desafíos...nos urge tanto...
1. La pobreza estructural, la desigual e injusta distribución de la riqueza.
2. La crisis de la democracia y la dictadura del mercado
3. El militarismo y la guerra
4. La depredación de la naturaleza
8. La mercantilización de la vida, el racismo y la xenofobia.
9. Los fundamentalismos y dogmatismos religiosos.
10. El necrocapitalismo, que establece el darwinismo social, el supremacismo blanco
11. La injusticia cognitiva global
"Ahora me rebelo con las flores contra el tiempo"
Cronofobia, Sergio C. Fanjul
Gracias por compartir tus miedos. Juntos somos capaces de mirar a los ojos al tiempo y la muerte. Domesticar el aquí y ahora de alegrías y tristezas, aceptar nuestra finitud. Con la ayuda de una flor
No sé si soy intransigente, pero no podría ser amigo de un admirador de Trump, Ayuso, Aznar o Abascal, pues sus ideas encarnan todo lo que detesto: los privilegios injustos, la insolidaridad, el abuso de la fuerza, el desprecio por las minorías, el desdén por la cultura, el maltrato a los más vulnerables, la corrupción, la demagogia más burda. La amistad implica complicidad, afinidad, valores compartidos, anhelos comunes, un firme rechazo de ciertas conductas.
Podría respetar e incluso apreciar a un conservador que aceptara los valores democráticos esenciales, que incluyen los derechos sociales, no solo las libertades formales, pero no podría ser amigo de alguien que alienta prejuicios contra los inmigrantes, las mujeres, las personas LGTBI o los pobres. La amistad, como el amor, no es un sentimiento irracional, sino el fruto de un entendimiento racional. Si no es así, no se puede hablar de amistad, sino de un apego patológico.
Vox es el nombre de una revista de propaganda que publicó el Tercer Reich entre 1943 y 1945, en alemán y español. Los nazis iban perdiendo la guerra y el discurso ideológico no giraba ya en torno a cuestiones como la raza, sino que se centró en la batalla contra el comunismo...
¿Acaso no fue esto lo que pasó? Cuenten también lo que hizo con la enseñanza pública...para que todos fuéramos bilingues. Sí Nació en Aguirre, creció en Ayuso bajo la sombra de Asnar
Nació en Aguirre, creció en Ayuso
Cuando Esperanza Aguirre llegó en 2003 prometió siete hospitales nuevos y listas de espera más cortas. Entonces toda la sanidad madrileña era pública. No había modelos híbridos, no había fondos, no había “gestión empresarial”. Había hospitales que pertenecían a la ciudadanía.
Pero aquel año Aguirre dejó caer una frase que explicaba su plan real: “Haré que la sanidad pública sea tan buena o mejor que la privada”. La clave no era mejorar lo público. Era imitar lo privado para abrir un mercado.
El primer paso fue directo: un Plan de Infraestructuras de 2.280 millones que introdujo por primera vez en la historia democrática madrileña a constructoras gestionando hospitales públicos. Ellas adelantaban el dinero. La Comunidad les pagaba un canon durante 30 años. Y gestionaban todo lo que no fuera actividad médica.
El resultado: hospitales con servicios enteros externalizados, beneficios garantizados para empresas y sobrecostes que terminaron siendo asumidos por la ciudadanía. En 2010, Aguirre autorizó pagar más de cuatro millones extra y subir el canon un 2,4% anual hasta 2035.
Luego llegó el salto decisivo: el hospital de Valdemoro, el primero gestionado íntegramente por una empresa privada. La sanidad pública pagaría 330 euros por habitante del área. Y el personal sanitario pasaba a depender de una empresa, no de lo público.
Era el principio de la conversión: de derecho universal a mercado segmentado.
AYUSO: LA HEREDERA QUE DEJA TODO A LA INTEMPERIE
Tras las elecciones de 2007, Aguirre multiplicó el experimento: Carabanchel, Villalba, Torrejón, Móstoles. Cuatro hospitales completamente privados pagados con dinero público. El referente era el famoso “Modelo Alzira”, que ya había sido rescatado por sobrecostes y era más caro por paciente que la sanidad pública.
A pesar de la evidencia, Aguirre lo defendía. Y mientras tanto creó un sistema perverso: la libre elección. En teoría, libertad. En la práctica, una competición comercial entre hospitales para captar pacientes “rentables”. Quirón multiplicó por seis el número de pacientes derivados desde lo público en una década.
En paralelo llegaron los recortes: menos prestaciones gratuitas, peores condiciones laborales, aumento de listas de espera y el nacimiento de las mareas blancas, que el Gobierno del PP intentó desacreditar.
Cuando Aguirre dimitió en 2012, Ignacio González y Javier Fernández-Lasquetty dieron el último paso: privatizar directamente seis hospitales públicos y 27 centros de salud. Las protestas masivas y los tribunales lo frenaron.
Pero la estructura ya estaba montada. Ayuso solo tenía que ocuparla.
Y lo hizo sin filtros.
Los audios del Hospital de Torrejón, donde un directivo de Ribera Salud explica a su equipo cómo aumentar listas de espera, rechazar pacientes no rentables y priorizar beneficios, no muestran un fallo del sistema.
Muestran el sistema.
Madrid es hoy la comunidad con más de un millón de personas esperando una prueba diagnóstica y la región con mayor penetración de seguros privados. Un territorio donde el acceso a la salud depende cada vez más de la cuenta bancaria.
Lo que empezó como “gestión innovadora” ha terminado en un negocio que vacía lo público y llena balances privados.
Un modelo nacido con Aguirre y crecido sin vergüenza bajo Ayuso.
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"Sigues creyendo que les pararéis los pies". Esta secuencia de Cabaret Bob Fosse, 1972) la utilizaba en clase para explicar el ascenso del nazismo en la República de Weimar. Lean también Febrero de 1933: El invierno de la literatura" de Uwe Wittstock. Lecciones de la Historia
¿Por qué 700 neonazis pueden desfilar por el centro de Madrid con banderas franquistas? ¿Qué libertad protege realmente este Estado?
A los antifascistas se les multa, al fascismo se le escolta.
No es libertad de expresión. Es cobardía institucional.
LAS VÍCTIMAS OLVIDADAS
No hay víctimas de primera y segunda categoría. El asesinato de Tomás y Valiente el 14 de febrero de 1996 fue tan repugnante como el de Gladys del Estal. Tomás y Valiente fue asesinado por ETA. Gladys del Estal, una ecologista de 23 años, fue asesinada por el guardia civil José Martínez Salas el 3 de junio de 1979. Salas le disparó a bocajarro en la cabeza por participar en una protesta contra las centrales nucleares. La derecha no cesa de hablar de la violencia de ETA y de exigir justicia y reparación. No seré yo quién cuestione esa reivindicación, pero es evidente que la derecha utiliza a las víctimas de ETA para atacar al gobierno de Pedro Sánchez. No les interesa el sufrimiento de las víctimas de ETA, sino el beneficio electoral que puede obtener evocando los crímenes de la banda terrorista.
El asesino de Gladys del Estal fue condenado a 18 meses que no cumplió y los gobiernos de Leopoldo Sotelo y Felipe González le condecoraron por sus servicios al Estado. José Luis Corcuera justificó las medallas concedidas, asegurando que el arma de Salas se disparó fortuitamente. El Estado no ha realizado ningún gesto de reconocimiento en memoria de Gladys del Estal.
ETA asesinó a 853 personas. El 95% después del fin de la dictadura. Durante la Transición, las Fuerzas de Seguridad del Estado y los cuerpos parapoliciales asesinaron a cerca de 300 personas, pero nadie habla de ellas. Están tan olvidadas como las 100.000 víctimas de la represión franquista que continúan pudriéndose en fosas clandestinas. La memoria solo es democrática si honra indistintamente a todas las víctimas.
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TIEMPO DE CANALLAS
Ser amable con los canallas constituye una ofensa a la virtud. A propósito de la polémica desatada por El odio de Luigse Martín, Juan del Val afirmó que la literatura está por encima del dolor de una madre. Nada, absolutamente nada, está por encima del dolor de una madre. Val se ha burlado de los animalistas y ha exaltado las corridas de toros. Solo por eso merece ser vituperado. Su comentario sobre el dolor de las madres corrobora su indignidad moral. Es un mierda y lo que escribe no merece otro calificativo.
El Premio Planeta no es fruto de la deliberación de un jurado. Se trata de una decisión empresarial. Lo sé porque me lo han contado varias personas que lo han recibido. Me sorprende que alguien lo ignore. El mundo editorial es una ciénaga. La corrupción es la norma, no la excepción. Juan del Val no es un escritor. Escritores son figuras como Juan Marsé o Vargas Llosa, nos caigan mejor o peor. A Vargas Llosa tuvieron que pagarle un dinero extra bajo mesa para que aceptara el premio (querían aprovechar el prestigio asociado a su nombre) y el resultado fue la peor novela del escritor peruano. En cambio, Miguel Delibes, un hombre bueno, lo rechazó, pues consideraba que los premios debían utilizarse para promocionar a los autores nóveles.
La literatura se está muriendo. Grandes escritores como Miguel Sánchez-Ostiz o Juan Gracia Armendáriz apenas venden libros, mientras auténticas nulidades no cesan de hacer caja con sus bodrios. Al igual que en la tele, la basura es lo que vende. Vivimos en una época de masas. El porcentaje de ciudadanos con criterio y espíritu crítico es ínfimo. No es algo casual, sino el efecto de la agresiva manipulación ejercida desde los medios.
Cabrearse con las injusticas es sano. Y cuando arpías como Ayuso cuestionan que se haya producido un genocidio en Gaza, las reacciones no pueden ser tibias. Hay que indignarse y decir claramente que solo un miserable puede afirmar algo así. Los niños de la Cañada Real llevan cinco años sin luz. Casi todo el mundo lo ha olvidado. Es motivo suficiente para perder la paciencia y expresarse con rabia. Ayuso es una rata y una corrupta. Probablemente, Valle-Inclán habría empleado esos adjetivos. Y el escritor gallego, era un maestro de la lengua. La moderación no es una virtud cuando se producen injusticias que claman al cielo.
Por cierto, ¿quién paga a ese legión de bots y cuentas falsas que atacan a las voces progresistas en las redes? Indudablemente, la ultraderecha y los empresarios que la financian. Los insultos de hoy mañana serán agresiones. Un nuevo fascismo ya se pasea impunemente por las redes y a veces por las calles. Y frente al fascismo, la tibieza y la moderación solo son estupidez o complicidad.
¿ESPAÑA ES UNA DEMOCRACIA?
Comienzo a dudarlo. Al margen del gobierno de la nación, hay un Estado profundo compuesto por jueces, periodistas, empresarios, policías y militares alineados con la ultraderecha. Ellos son el poder real.
Acabaron con Podemos, lograron expulsar de las aulas a Monedero y Pablo Iglesias, acusaron falsamente a Mónica Oltra, han imputado al fiscal general por una supuesta filtración para desviar la atención de los delitos de Alberto González Amador, pareja de Ayuso, hacen negocios con Israel en los territorios ocupados, exculparon a Esperanza Aguirre, Aznar y M. Rajoy de la telaraña de corrupción que envuelve al PP. Y cuando los ciudadanos protestan, los muelen a palos.
Pienso que estas miserias proceden de que la Transición pagó un peaje inadmisible: no juzgar a los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura. Este es el pecado original del régimen del 78 y una sombra que no dejará de oscurecer el porvenir. Los oligarcas se sienten intocables e instrumentalizan las instituciones para preservar sus privilegios a costa del bienestar de los ciudadanos.