«Puede ser que lo que veamos sea una ilusión, pero hay una cosa real y esa es justo la más importante, cómo nos hacen sentir esas historias. Por eso, a veces, es mejor no romper la magia»
«Amelia, tú impones mucho»
«Pero qué dices cariño, si soy de lo más normal»
«Amelia, ¡¿Pero cómo vas a ser normal?! Si cuando te subes al escenario provocas un terremoto en todo el mundo. Y por supuesto, que tienes mucha más experiencia que yo en las relaciones»
«¿Cómo te diste cuenta de…?»
«¿Qué soy lesbiana? Yo lo he sabido desde siempre solo que no tenía las herramientas necesarias para saber que me pasaba. ¿Y tú, desde cuándo lo sabes?»
«¡¿Yo?! No, no Sara, no. Noo. Yo no soy lesbiana»
«¿Por qué no me dejas colgar la bandera en el balcón?»
«Porque le quita luz al comedor»
«Ah, al comedor, como si el comedor fuera más importante que la lucha»
«Antes de leer tu carta yo también estuve anotando lo que me pasaba por dentro, ¿quieres leerlo?»
«Claro»
«Aquí explico todo lo que me has hecho descubrir, y todo lo que me has hecho sentir. Yo te juro que nunca he sentido nada por nadie como lo que siento por ti»
«Soy una persona muy cuadriculada y que todo tiende a etiquetarlo y en realidad, si lo piensas bien, ahí la antigua soy yo. Nuestra relación es de las dos, no se tiene que hacer solo lo que yo quiera. ¿Y qué coño, tía? Que yo sí me quiero casar contigo»
«Que si Ariana Grande, el José Balvin ese que yo no tengo ni idea de quién es. Y luego ha puesto aquí una almohadilla healthy life. Es que esta chica y yo no tenemos nada que ver, de verdad, yo no quiero ir»
«Ahora tienes que ser un icono para el colectivo LGTB»
«Pues lo llevo muy bien, figúrate. Además, yo me llevo muy bien con mi compañera»
«¿Ella es lesbiana de verdad?»
«No, también tiene su pareja chico. Entonces durante el día es como si lleváramos una doble vida»
«A lo mejor, estaría bien que te mordieras un poquito más la lengua y no estar todo el rato a la que salta, Amelia»
«Pero si me hago sangre en la lengua de tanto mordérmela»
«¿Sabes eso de que la vida son momentos de felicidad? Pues si echo la vista atrás, los míos son los que estás a mi lado, riendo, soñando»
«Mirándonos, tocándonos. Estando juntas todo es posible, Amelia»
«A ver, una fácil. Yo nunca me he liado con un tío»
«Por favor. Ni que lo hiciera adrede»
«¿En serio, Luisita? Yo pensaba que tú eras pura»
«A ver una cosa es que me liara con un tío y otra cosa es que me gustara, que son cosas muy distintas»
«Luisita, por favor. Si hubieses estado sobria lo habrías parado»
«O no. A lo mejor es que no quise pararlo»
«¿Perdona?»
«A ver, yo que sé. Nunca lo había hecho en la vida. Quiero decir que, una vez ya metidas en harina, pues yo qué sé ¿qué voy a hacer? ¿parar?»