Rodri, el balón de oro, el mejor pivote del mundo, el mejor jugador del pasado Mundial... llega a Barcelona y ningún medio le dedica una portada. Lo tratan como si fuera un mindundi de la vida. Lo llega a fichar el Real Madrid y declaran fiesta nacional.
Florentino Pérez ha dado órdenes para ocultar el mejor fichaje del verano en Europa. Solo pueden hablar de él si es para decir que es viejo, cojo y caro. No es casualidad que todos los madridistas repitan el mismo mensaje. Dan mucha pena.