así se siente la vida cuando dejas de decir todo el tiempo que estás cansado, sin dinero o deprimido, porque el poder de la lengua es muy real, y empiezas a hablar con gratitud y a manifestar crecimiento
A veces el problema no es que no puedas, sino que te aterra que puedas y lo que eso implique. Porque si lo logras, ya no habrá excusas, ya no serás la víctima. Y qué difícil ser así de libre, ¿no?