Cuando te das cuenta de que los rasgos más atractivos en un hombre son la madurez psicológica, la capacidad para resolver problemas, la inteligencia emocional y su habilidad para brindar apoyo, protección, liderazgo y claridad.
Entonces me limpié las lágrimas y me dediqué a sanar y a ser feliz, porque entendí que soy lo que doy y que todo el daño que me hiciste no fue mi culpa. Que mi duelo por nosotros en realidad fue el duelo de haberme perdido a mí misma intentando sostener a alguien que nunca me amo
no solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, t hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y vos las utilizaste