Actualmente, somos testigos del dolor de muchas familias rotas, ya sea por el consumo de drogas, la violencia, el reclutamiento criminal de un hijo, la pobreza o la falta de oportunidades que empujan al costado del camino.
Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos colombianos que sufrieron los efectos del reciente terremoto que causó numerosas víctimas y heridos, así como grandes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, aseguro mis plegarias por sus familias y todos los que han sido golpeados por esta tragedia. Manifiesto mi gratitud a cuantos trabajan en las labores de rescate y de asistencia a los damnificados.
¡En el PAE Boyacá, puro sabor de nuestra tierra 💚!
Desde la estrategia #AliMenteEnGrande las niñas y niños de Boyacá fortalecen su inteligencia con los productos que nacen en esta tierra y la pera es protagonista en el restaurante escolar.