La articulación entre saber económico y jurídico siempre será difícil, porque los saberes siempre están cruzados por la diversidad de las corrientes de pensamiento.
Algo que la opinión pública debe saber es que la economía no es un compendio de leyes únicas sino controversiales. Por eso es que es necesario que los magistrasos que hoy tienen en sus manos el futuro económico de Colombia escuchen las diversas escuelas de pensamiento económico y no solo una.
Hoy Colombia demuestra al pensamiento económico mundial que la corriente llamada neoclásica, y en su extensión como política de estado mundial: llamada también, neoliberal, está alejada de la ciencia y es más una ideología, como decía aristóteles: una crematística,
Por eso el mundo, incluído los EEUU, se alejan de ella.
Los tres años de mi gobierno demuestran que subir el salario real a los trabajadores no tiene como consecuencia *per se", aumentar la inflación y el desempleo. Estos datos que muestro abajo, confirman lo que digo.
Ahora bien no se puede subir el salario real *ad Infinitum", su límite está en la capacidad de incrementar la oferta: producción de bienes y servicios, para satisfacer la nueva demanda.y en el incremento sostenido se la productividad que está es en dunción del intelecto general de la sociedad, de su salud física y del equilibrio con la naturaleza.
El aumento del salario real es una política de reactivación económica como lo he demostrado.
La política fiscal y monetaria debería correlacionarse para esta fase de crecimiento sostenible. El exceso de revaluación debe ser corregido bajando la tasa de interés real, que a su vez estímula más la producción y la oferta y así desaparece cualquier riesgo de inestabilidad en precios.
El estímulo a las importaciones que provoca la revaluación debe ser corregido por aranceles a lo suntuario y aprovechamiento de compra de maquinaria y tecnología más avanzada extranjera.
El estímulo a la exportación debe avanzar con la disminución del costo financiero y de la energía, con insumos importados más baratos.
Si hay más ingreso en la sociedad como en este momento, podemos equilibrar las finanzas públicas, si reducimos deficit comercial y si la parte más rica de la sociedad paga más tributos a la sociedad.
Lo que disminuye como ganancia por unidad de mercancía, aumenta mucho más como volúmen de ventas en el mercado.
Colombia está en otra era productiva, no es un cambio coyuntural y el mundo empresarial debe entenderlo para ganar más.
Pasamos de un modelo de productividad decreciente: petróleo y carbón y ya sin sentido, a uno de productividad creciente, cada vez más descarbonizado, basado en la agricultura, la industria y el turismo y los servicios que conllevan
Lo propuse en la campaña electoral y hemos avanzado mucho y bien. Hay que seguir avanzando, no devolverse al sinsentido violento.