Los estudios demuestran:
Si te concentras en lo bueno, tu cerebro se reconfigura para buscar más cosas buenas.
Esa es la magia de la neuroplasticidad.
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QUÉ CARAJOS ES LO QUE TE DA MIEDO?
• La muerte: Todos vamos a morir.
• La quiebra: Puedes recuperarlo todo.
• La vergüenza: A la semana, nadie se acuerda.
• El rechazo: Le pasa a todo el mundo.
• El fracaso: Es parte del camino.
• El juicio de otros: Igual te van a juzgar.
• Perder personas: No todos están destinados a quedarse.
• Cometer errores: Vas a sobrevivir a ellos.
• Tomar riesgos: El arrepentimiento duele más.
Vive cada día como si fuera el último. ♟️
Los autores y los poetas esos no los conozco no los he leído a los libros de poesía y
gramática me debo, diccionario y prosa, no sigo lineamientos, me da miedo leer a veces la
parte de los versos no reconozco ni la palabra hablada.
lucaza
Solo a mi me toco el Amor
fue una brisa que solo toco tu mejilla
ven no tengas miedo
El Amor no mata
Estamos a tiempo
l.c.j.s
#MujerBonita#VersosDeMediaNoche
Eres puro corazón , solo eso
No se te puede comparar
ni con rosas
ni con pinturas hermosas del amanecer
ni con pajaros trinando
solo eres tu
#VersosDeMediaNoche#MujerBonita
Gabriel García Márquez decia:
Si usted ya llegó a los sesenta, deje de contar las monedas y empiece a contar los momentos.
Porque mientras usted sigue ahorrando “por si acaso”, los “por si acaso” andan afilando el colmillo, esperando su cansancio para disfrutar lo que usted no se permitió.
Ya trabajó, ya crió, ya sufrió.
Ahora es su turno de mirar el amanecer con calma, de comprarse lo que siempre postergó, de tomarse el café más caro sin culpa y con sonrisa.
No se meta en negocios locos ni se deje convencer por el hijo “emprendedor” que siempre tiene una “gran idea” y ninguna factura pagada.
Y por favor: no viva con sus hijos. Visítelos, abrácelos, pero conserve su puerta y su paz.
No cargue con los problemas de nadie. Los nietos son para reír, no para criar; los hijos, para amar, no para mantener.
A esta edad, cuide su cuerpo, pero más su ánimo. No hable tanto de las enfermedades ni de las pastillas; hable de viajes, de canciones, de recuerdos bonitos.
Y si alguien le dice que “ya no sirve para nada”, sonría con elegancia… y piense que esa persona todavía no entiende lo que es llegar lejos sin deberle nada a nadie.
Ría, viva y deje que el resto se amargue por gusto.
Usted ya ganó: sigue aquí, en pie, con historia y con estilo.
¡Y eso es realmente un privilegio!