Una de las cosas que más me emociona de casarme y vivir con mi esposa es poder aprender recetas culinarias y hacerlas un viernes en la noche mientras tomamos vino y vemos el Juárez vs Puebla de cada viernes botanero.
Creo que uno de los principales retos que tenemos como seremos humanos es aprender a valorar las cosas a tiempo en su presencia, no en ausencia, en su momento, no después.