Luis Ángel Malagón es el portero titular de México más por falta de competencia que por mérito indiscutible. Su nivel no se acerca a lo que mostraron Ochoa, Corona, Talavera, Oswaldo o Ríos. No está ahí por ser el mejor, sino porque hoy no hay nadie claramente superior. No es un ataque personal, es el reflejo de una crisis en la portería mexicana. En cualquier otra época, Malagón no sería ni tercer portero. La neta.