Hay que ser muy especial, alguien absolutamente irrepetible, para despedirse de la forma en que lo ha hecho Morante de la Puebla. Regalándonos un día de emociones, mágico, que nos va a acompañar para siempre. Y tras cuajar una faena de dos orejas en Las Ventas. ¡Gracias, maestro!
La verdad que el día de hoy en twitter me tiene bailando, lo de ver a los gitanos dándose de hostia y las vascocharos defendiendo a un moro que estaba robando es legendario.
Me acabo de ver el video de nil y lola lolita es la mayor retrasada que yo recuerde, a ver visto en mi vida, rateando por un seiko cuando la van a regalar un bolso de 2mil pavos menuda subnormal.